Grandes diluvios alrededor del Mundo

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Las lluvias son sin duda una de las mayores preocupaciones para los meteorólogos y la sociedad en general, ya que, además de generar consecuencias favorables para el planeta, en casos extremos pueden provocar graves daños y pérdidas de vidas humanas y económicas. La intensidad de la precipitación es un factor relevante para conocer el nivel de daño que se puede producir y, a nivel mundial, existen récords de precipitación acumulada en distintos periodos de tiempo, siendo muchos de ellos realmente impresionantes y que revisaremos a continuación.

Los eventos de precipitación más extremos registrados en el mundo se ubican en general en la zona tropical, asociados ya sea a los Monzones de verano que dejan importantes precipitaciones en las zonas continentales de Asia, como a los ciclones tropicales (huracanes, tifones, ciclones, tormentas tropicales) que se desplazan sobre los océanos, alcanzando tanto a los continentes como a pequeñas islas.

Gracias a los pluviógrafos (instrumento que mide y registra la precipitación de manera continua) y los pluviómetros de las estaciones automáticas, se ha logrado obtener información detallada de los valores de intensidad de la precipitación. La intensidad se expresa, generalmente, como la cantidad de lluvia caída en un periodo de tiempo determinado: por ejemplo, milímetros por día o milímetros por hora. Podemos incluso llegar a registrar la precipitación por minuto, algo que nuestra red de estaciones automáticas en Chile ya está haciendo (y que puedes ver aquí).

Estos instrumentos nos permiten caracterizar la precipitación en las zonas en las que se encuentran y así tener, por ejemplo, un mayor conocimiento sobre los umbrales con los que los eventos de precipitación se pueden considerar “extremos”, con el fin de prevenir posibles inundaciones, aluviones y crecidas de ríos. Lamentablemente en muchas ocasiones estos eventos de precipitación extrema se dan en lugares muy puntuales, en donde muchas veces no hay instrumentos ni observadores, haciendo más difícil el prevenir desastres.

El pluviógrafo es un instrumento que mide la precipitación pero que además la registra en papel. Funciona con un sistema mecánico, en donde el agua ingresa por un recipiente que cuenta con un flotador, que al mismo tiempo tiene adherido un brazo que sostiene la pluma inscriptora que apunta a un papel graduado en mm por unidad de tiempo. Cada vez que ingresa agua al recipiente el flotador se eleva y con él la pluma, por lo que en el papel queda registrada la cantidad de milímetros de agua caída. Recordemos que 1 mm de agua equivale a 1 litro por metro cuadrado.

Lluvias como para construir un Arca

A pesar de la siempre escasa red de estaciones a nivel global, se han logrado registrar montos impresionantes de precipitación alrededor del mundo, algunos tan altos como para construirse un arca y esperar que pase el diluvio dentro de ella.

Uno de estos registros impresionantes ocurrió en Barot, ubicado en la isla caribeña Guadalupe, en donde el 26 de noviembre de 1970 cayeron 38 mm de lluvia en 1 minuto -sí, en un minuto-, debido a una intensa tormenta desarrollada al este de la isla (ver informe). Otro evento similar tuvo lugar el 4 de julio de 1956 en la localidad de Unionville, Maryland, USA, donde cayeron 31.2 mm en un minuto. En ambos casos, esto equivale a casi todo lo que llueve en La Serena en un mes de julio normal, en tan solo un minuto.

¿Por qué las lluvias tan intensas en tan poco tiempo? Generalmente, se conjugan dos factores: la geografía y las tormentas convectivas intensas. El siguiente video muestra una enorme cortina de precipitación que cae desde una gran tormenta. Es como si el “cielo” se cayera, y la intensidad de la lluvia en dicho lugar es muy alta, aunque dura relativamente poco. La geografía, por otro lado, juega un rol importante para producir un ascenso forzado por una montaña, lo que intensifica la precipitación.

Una tormenta también puede puede producir lluvias copiosas en periodo de tiempo superiores, como lo sucedido en Shangdi, Nei Monggol, China, donde el 3 de julio de 1975 cayeron impresionantes 401 mm en una sola hora. Eso es más o menos, lo que cae en Valparaíso en un año normal.

Si aumentamos un poco la escala de tiempo, por ejemplo a 12 horas, el récord lo tiene Foc-Foc, La Réunion, una isla francesa ubicada en el océano Índico que frecuentemente se ve afectada por ciclones tropicales. Acá se registraron 1.144 mm en 12 horas (casi 100 mm/h en promedio) entre el 7 y 8 de enero de 1966, producto del paso del ciclón Denisse. Como si fuera poco, en este evento de lluvias, Foc-Foc también obtuvo el récord de precipitación máxima en 24 horas, con nada más ni nada menos 1.825 mm, equivalente a lo que precipita en Valdivia todo un año.

Si le sumamos un día a los registros a nivel mundial, el trofeo se lo lleva Cherrapunji, India con 2.493 mm en 48 horas entre el 15 y 16 de junio de 1995, ¿te imaginas el diluvio que tuvieron que soportar sus habitantes? Como para subirse al arca. Volvemos a la Isla La Réunion en el Índico, esta vez a la localidad de Aurere, en donde cayeron impresionantes 2.467 mm en 2 días, tan solo un poco por debajo del récord de Cherrapunji.

¿Se imaginan una lluvia de tres días que equivalga a la precipitación de Santiago en 12 años? Eso experimentaron los habitantes de Cratère Commerson (en la Isla La Réunion), que registró 3.930 mm entre el 24 y 26 de febrero de 2007, un diluvio. Agregando un día más a dicho evento, la misma estación registra el récord mundial de precipitación en 4 días con 4.936 mm (nótese que cayeron 1000 mm más en 24 horas).

Los récords también se pueden analizar en la escala mensual. Aquí, vuelve Cherrapunji, en India, con nada más y nada menos que 9.300 mm de lluvia entre 1 y 31 de julio de 1861. En la escala anual, nuevamente nadie le gana a la India. La estación de Cherrapunji registró, entre el 8 de agosto de 1860 y el 7 de julio de 1861, impresionantes 26.470 mm, que equivale a llenar de agua casi 9 pisos de la Torre Costanera Center. Estas cifras se explican debido a que esta localidad está ubicada en una meseta a 1484 metros de elevación y que se ve afectada por el monzón asiático de verano, en donde las tormentas interactúan con la topografía y se intensifican.

En una mirada más regional, acá en Sudamérica el récord anual de precipitación lo tiene la localidad de Quibdo, Colombia, registrando en promedio 8.990 mm anuales.

“Siempre hay un chileno”

Dentro de los récords mundiales aparece mencionado Chile, pero no porque llueva mucho, sino porque llueve muy poco. Entre los registros oficiales de la OMM aparece Arica como el lugar más seco en el mundo con un monto anual promedio de 0.76 mm. Además, posee el récord del período más largo sin lluvias con 172 meses, entre octubre de 1903 y enero de 1918.

Ahora volviendo a los extremos de lluvia, en Chile, si bien los montos son más bajos comparados con el resto del planeta, no dejan de ser importantes. Por ejemplo, en Juan Fernández el 12 de mayo de 1980 cayeron 290.3 mm en 24 horas, evento que dejó una serie de daños en la isla. Otro evento importante tuvo lugar en Valparaíso, en donde cayeron 190.6 mm el 29 de junio 2001, prácticamente la mitad de lo que cae en un año cayó en un día.

Un poco más al sur en Chillán el 26 de febrero de 2002 –pleno verano- cayeron 153.7 mm, mientras que en Valdivia el récord fue el 9 de junio de 1984 con 175.4 mm en un día.

Si observamos ahora los valores anuales, el monto más alto de los registros se encuentra en Isla Guarello (50° 21’ S – 75° 21’ O), Región de Magallanes y la Antártica Chilena, en donde entre los años 1949-1963 se registró en promedio 7330.9 mm de agua caída al año, con un máximo de 8495.6 mm el año 1960.

Es posible que hayan zonas más lluviosas tanto en Chile como en el mundo, las cuales aún no hemos registrado. En ese sentido, los satélites podrían ayudarnos a identificarlas. Además, el cambio climático estaría intensificando estos eventos de lluvias extremas, por lo que es probable que varios de los récords vistos en esta publicación cambien en el futuro no muy lejano.

Escrito por: Ricardo Vásquez. Editor: Manuel Olivares y José Vicencio.

Información utilizada en este artículo:

Ricardo Vasquez

Meteorólogo, perteneciente a la Oficina de Cambio Climático de la Dirección Meteorológica de Chile.

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