¡Ya está abierta la temporada de tornados en Estados Unidos!

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¡Comenzó la temporada de tornados! Así lo están viviendo durante este mes de mayo en Estados Unidos, mes en el que se aprecia la máxima ocurrencia de estos espectaculares fenómenos meteorológicos y cuya temporada va desde abril hasta fines de junio, observándose un gran aumento en la frecuencia e intensidad particularmente sobre las planicies del centro-sur de ese país. Pero, ¿qué pasa en el país norteamericano que activa este tipo de fenómenos? ¿en qué otro lugar del planeta se registran? ¿qué pasa en Chile?

Los tornados se encuentran entre los eventos naturales más destructivos y su ocurrencia no se limita a ninguna locación geográfica en específico, siendo documentados en todos los continentes, excepto en la Antártica.

En el caso de Chile tenemos la ocurrencia de fenómenos “tipo tornados”, los que se han registrado mayormente en la zona centro y sur del país, particularmente entre la Región de la Araucanía y Los Lagos. En Argentina, también se producen bastante tornados, algunos de ellos con niveles de destrucción bastante grandes como el registrado en la Provincia de Santa Fe (llamado tornado San Justo) en 1973, el cual alcanzó intensidades de vientos equivalentes a un categoría EF-5 (escala que mide el daño causado), siendo este nivel el más devastador.

Fotografía recuperada del Tornado San Justo, en la Provincia de Santa Fe, Argentina en 1973. Fuente: Santa Fe a Diario.

En Europa, el registro de tornados tampoco es extraño y se visualizan principalmente en los países con costa al mediterráneo. Tan solo ayer un tornado cruzó por la zona campestre de una ciudad en Alemania, tal como se ve en este video. Mientras que en Asia, se encuentran los eventos de mayor mortalidad, específicamente en Bangladesh, cuyo tornado más devastador destruyó en pocos minutos dos ciudades, dejando sin vida a más de mil doscientas personas el 26 de abril de 1989. 

Estados Unidos: Primer lugar indiscutible

Pero si hubiera que nombrar a un país con más registros en el mundo, ese sería Estados Unidos. Los números lo avalan. Se registran nada más y nada menos que alrededor de 1300 tornados al año, lo que equivale al 75% del total mundial, condición que no pasa para nada desapercibida por su frecuencia, intensidad y lo destructivos que llegan a ser estos eventos. Además, de todos los tornados registrados en este país, más del 50% se registran durante esta temporada. Desde 1950 se han registrado 59 tornados de categoría EF-5 de los cuales solo 10 se han formado fuera de este periodo. Estos tornados alcanzan velocidades de viento superiores a los 320 km/h, provocando la destrucción de casi todo lo que esta a su paso.

La temporada estadounidense: ¡a cazar!

Debido a la alta frecuencia de tornados durante el periodo abril y junio, y la destrucción que estos causan, se estableció la temporada de tornados. Esto permite que la población se habitúe y tome las precauciones a esta situación que cada año cobra decenas de víctimas. 

Ahora bien, mientras gran parte de la población se refugia en subterráneos y busca cómo salvaguardarse, hay un grupo de personas que intenta llegar lo más cerca posible a los tornados: ¡los meteorólogos!

Estos cazadores, rudos científicos con un “grado de locura” siguen a estos gigantes que van arrasando con todo lo que encuentren a su paso. Su objetivo, además de presenciar la meteorología extrema en todo su esplendor, es realizar todo tipo de mediciones atmosféricas, así como también estudiar las condiciones meteorológicas que se presentan al momento de su formación.

Pese a la gran cantidad de estudios que hay sobre los tornados, su proceso de formación todavía tiene áreas grises y es un gran reto para los pronosticadores. Aunque se conocen ciertos “ingredientes” atmosféricos para que la probabilidad de que haya tornados aumente, esto no siempre ocurre. O al revés: en ocasiones, se forman tornados aún cuando parece no haber una situación atmosférica propicia para ello, aumentando la incertidumbre

Causas (y consecuencias)

Nuestra historia puede comenzar con una apacible tarde calurosa en la planicie estadounidense. Pero esa calma es aparente y pasajera. En esta región del planeta, tal como se ve en la figura, pueden converger masas de aire completamente opuestas: por un lado, el aire frío y seco desde Canadá y por el otro, aire cálido y húmedo desde el Golfo de México. Esta región se conoce como el “Callejón de los Tornados”.

La inestabilidad asociada a la conjunción de estas masas de aire, así como también otros sistemas meteorológicos, inducen a que el aire ascienda rápidamente, formando grandes nubes de desarrollo vertical, conocidas como cumulonimbos. Si el proceso de inestabilidad continúa, puede llegar a formarse una “supercelda”: enormes sistemas de tormentas que avanzan a lo largo de la planicie y parecen tener vida propia, rotando rápidamente e induciendo el ascenso de manera tan violenta, que un tornado se puede formar en su base, tal como se ve en las imágenes.

El callejón de los tornados, en Estados Unidos, corresponde a una zona donde se producen las mayorías de estos fenómenos meteorológicos.

¿Cómo andamos por casa?

Probablemente  se estarán preguntando si se puede producir algo similar en Chile. La verdad es que en meteorología no podemos dar nada por sentado, sin embargo, la historia nos muestra que es poco probable tener condiciones extremadamente propicias para formar grandes tormentas y por consecuencia tornados. Han habido años con varias trombas y tornados registrados, mientras que la mayoría de las veces, no se vio ninguno. Esta bajísima frecuencia determina que no tengamos algo así como nuestra propia “temporada de tornados”. De hecho, si consideramos las condiciones atmosféricas para facilitar la alta frecuencia e intensidad de estos eventos meteorológicos, nos encontramos con la barrera y presencia de la majestuosa Cordillera de Los Andes. 

Lista de tornados registrados de acuerdo al Servicio Meteorológico de La Armada de Chile.

Por un lado, los sistemas frontales que cruzan constantemente el sur de Chile separan masas de aire cálido y frío. Este contraste inestabiliza la atmósfera y produce nubosidad, precipitaciones y en ocasiones, tormentas eléctricas. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones esto no es suficiente para inestabilizar la columna atmosférica al punto de formar superceldas u otros fenómenos meteorológicos asociado a los tornados, para ello requerimos que las diferencias de masas de aire sean extremadamente grandes y sobre nuestro país, esto no se tiende a producir.

Ahora bien, estamos de acuerdo que los registros de estos eventos parecen haber aumentado en los últimos años, tal como se aprecia en la lista que ha recopilado el Servicio Meteorológico de La Armada. Aunque no hay una respuesta completa y es probable que se presenten muchas aristas, es altamente probable que el aumento de los registros esté relacionado más que nada con los aumentos de población en zonas rurales, así como también las mejoras en las tecnologías de información y específicamente en la accesibilidad a teléfonos celulares, la mayoría con cámaras que permiten tener evidencia más certera, además de su rápida difusión a través de las redes sociales. 

Mientras que al otro lado de la cordillera, nuestros vecinos Argentinos presentan condiciones atmosféricas ideales para la formación de estos eventos, especialmente desde el Río Colorado hacia el norte, teniendo grandes planicies y el choque de masas de aire cálidas/húmedas desde el Amazonas y frías/secas desde la Patagonia (similar a lo que ocurre en Estados Unidos), llegando a ser la región en la Tierra donde se registran las tormentas más intensas y la segunda con más registros de tornados, teniendo incluso un área que fue bautizada como el “Pasillo de los Tornados” y que se extiende hasta Paraguay, el Sureste de Brasil y Uruguay.

Tornado registrado en las cercanias de la localidad de Tandil, Argentina el 8 de diciembre del año 2017. Fuente: lmneuquen.com

La atmósfera apacible puede volverse violenta de un momento a otro, especialmente bajo las condiciones meteorológicas adecuadas. En nuestro país en general estas condiciones no se presentan, sin embargo, de vez en cuando y casi de manera imprevista se pueden producir estos fenómenos espectaculares y violentos.

Escrito por: Manuel Olivares. Editor: José Vicencio. Periodista: Paz Galindo.

Información de esta publicación

Nota: Los tornados, además de provenir de tormentas supercelulares (Superceldas), pueden desarrollarse bajo tormentas no supercelulares (tormentas que no rotan), las que tienen una menor duración y los tornados tienden a ser más débiles, lo que no impide que generen daños en su trayectoria. Estos al formarse sobre masas de agua (océano, lago, etc…) toman el nombre de trombas. El conjunto de estos fenómenos pueden ser nombrados como fenómenos tipo tornados, para así agruparlos.

Manuel Olivares

Meteorólogo, perteneciente a la Oficina de Estudios Meteorológicos de la Dirección Meteorológica de Chile.

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