Siguiendo las pistas del Trópico: ¡Hasta pronto, Niña!

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La Niña ha terminado. Así lo declaró ayer, 10 de mayo, la NOAA, a través del Centro de Predicción Climática en Estados Unidos. De esta manera, se puso fin a este corto enfriamiento en el Océano Pacífico Ecuatorial que dominó el clima mundial durante el verano 2017-2018.  Pero, ¿por qué se acabó La Niña?

Los meteorólogos, climatólogos y oceanógrafos alrededor del mundo miramos muy de cerca, casi semana a semana, como evoluciona la temperatura del agua del mar en una región del Océano Pacífico Ecuatorial que llamamos Niño 3.4. Esta es un área localizada casi en el medio del Océano Pacífico y representa muy bien el estado del ciclo El Niño/La Niña. En ese sector hay instaladas boyas que miden la temperatura, así como también sensores bajo el agua (hasta casi 200 metros de profundidad), los que junto a satélites ayudan a cubrir con datos en lugares donde no hay mediciones.

Todo ese conjunto de información se resume en un solo indicador: anomalías de temperatura superficial del mar (o anomalía de TSM). Este índice es sumamente útil para conocer qué tan frío o cálido se encuentra esta región del Pacífico, y así poder determinar si estamos bajo una condición de El Niño o La Niña (y muchas otras cosas).

¿Anoma, qué?. La palabra anomalía suena rimbombante y complicada, como si los meteorólogos quisiéramos complicar las cosas. Pero la verdad es que es una medida estadística bastante útil que nos ayuda poner en contexto nuestros valores observados.

Ya mencionamos que estamos midiendo la temperatura superficial del mar (TSM). Pero si les digo que durante febrero pasado la temperatura en esta región del Pacífico alcanzó 25.8°C, ¿significaría algo para ustedes? la verdad es que no, y para quienes miramos constantemente el ciclo de El Niño/La Niña, tampoco. Pero si les menciono que aparte de esta temperatura observada, la temperatura promedio para esa misma semana a nivel histórico es de 26.9°C, entonces, podemos decir de manera muy rápida que la temperatura de 2018 ha sido más fría de lo normal. De hecho, al hacer la diferencia entre lo observado y lo normal, implica que esta región estuvo -1.1°C más fría de lo que debiese estar. Esto es una anomalía para cualquier variable geofísica.

Ahora que sabemos de que estamos hablando, miremos el siguiente gráfico:

Evolución de las anomalías semanales de TSM en la Región de El Niño 3.4. Fuente datos: NOAA.

Si bien, en esta gráfica se puede apreciar la evolución de las anomalías de temperatura superficial del mar desde junio de 2017, notar que desde octubre de 2017, las temperaturas superficiales en el Pacífico Ecuatorial Central fueron haciéndose cada vez más frías. El 2 de agosto bajaron por primera vez a valores negativos, y luego de unas semanas, se confirmó la llegada de La Niña en décimo mes de 2017.

Luego de alcanzar unos máximos de enfriamiento alrededor de noviembre y febrero, las aguas superficiales se fueron calentando paulatinamente, lo que significaba poner fecha de término a este evento. El 4 de abril, las anomalías de TSM pasaron por primera vez el umbral que define a La Niña, que de acuerdo a la NOAA corresponde a -0.5°C, entrando al rango de la neutralidad. A partir de ese momento, este evento ya no tenía los meses si no las semanas contadas. Es por ello, que ayer, este organismo internacional declaró el término de La Niña 2017-2018 en concordancia con lo emitido por CIIFEN (Ecuador) en marzo y con POAMA (Australia) en febrero.

Este adiós a La Niña es en realidad un hasta pronto, ya que el ciclo de enfriamiento/calentamiento del Pacífico se repite con mucha regularidad. Ahora bien, lo que viene para los próximos meses, de acuerdo al consenso de los modelos, es una alta probabilidad de condiciones neutrales en el Océano (ausencia de El Niño o La Niña) al menos hasta finales de invierno e inicios de primavera.

¿Qué significa para nosotros? ¿qué esperar de las lluvias y las temperaturas, ahora que entramos a condiciones neutrales?. Responderemos a estas interrogantes a mediados de este mes, en la publicación que realizaremos sobre el pronóstico estacional para el trimestre de fines de otoño e inicios de invierno (mayo-junio-julio). ¡Atentos a www.meteochile.gob.cl y a nuestras redes sociales!

Nota del editor: Puedes revisar el monitoreo mes a mes que realizamos en la Dirección Meteorológica de Chile del ciclo El Niño/La Niña en nuestra página web, ingresando a la pestaña de climatología y en la sección Pronóstico Estacional. Si quieres revisar el último boletín, haz clic aquí. Si quieres ver la presentación, clic aquí. Si quieres saber más sobre el fenómeno de La Niña, revisa nuestra publicación anterior.

José Vicencio

Meteorólogo, perteneciente a la Oficina de Servicios Climatológicos de la Dirección Meteorológica de Chile. Revisa mis publicaciones aquí .

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4 Responses

  1. 11/05/2018

    […] Ha terminado oficialmente el evento de La Niña, el cual estuvo presente desde octubre de 2017 hasta la fecha. Eso significa que las temperaturas del mar en el Océano Pacífico Ecuatorial han vuelto a la normalidad. Ver esta nota relacionada. […]

  2. 26/07/2018

    […] marzo en adelante, el calentamiento en el Pacífico ha marcado el fin del evento de La Niña –como ya lo hemos comentado– dando paso a condiciones de TSM cada vez más cercanas a lo normal, incluso han alcanzado […]

  3. 30/07/2018

    […] marzo en adelante, el calentamiento en el Pacífico ha marcado el fin del evento de La Niña –como ya lo hemos comentado– dando paso a condiciones de TSM cada vez más cercanas a lo normal, incluso han alcanzado […]

  4. 30/10/2018

    […] se define de la siguiente forma: cuando las presiones son anómalamente negativas (podemos recordar acá lo que es una anomalía) frente a Chile Central, al mismo tiempo se vuelven positivas en el extremo […]

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