Siguiendo las pistas del Trópico: La Niña decaerá

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Desde octubre pasado, el fenómeno de La Niña ha estado modulando y perturbando el clima mundial. Si bien este evento es débil, se mantuvo un monitoreo constante gran parte del verano, temporada en la que alcanzó su peak de intensidad. Pero ahora, todo parece indicar que solo le quedan unas semanas de vida.

La Niña es la fase negativa del ciclo El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Se espera que el evento actual de La Niña termine durante las próximas semanas (o máximo un mes) y entremos a una situación conocida como fase Neutral. El método que usamos para saber en que fase del ciclo ENOS estamos (Niño, Niña o Neutro), es observar las mediciones de la temperatura superficial del mar (TSM) que se realizan sobre el Océano Pacífico Central, en una Región conocida como Niño 3.41. Si las anomalías de temperatura en esta región bajan del umbral de -0.5°C, implica que el enfriamiento entra en una categoría conocida como La Niña. En el caso de El Niño, el umbral es +0.5°C.

Figura esquemática de la evolución de las anomalías de temperatura superficial del mar (°C) en la Región de El Niño 3.4 entre enero de 2015 y abril de 2018. Datos: CPC-NOAA. Las líneas horizontales punteadas de la figura representan el umbral mencionado anteriormente.

En la gráfica superior, están dibujados los últimos tres años de anomalías de temperatura superficial del mar en esta Región del Océano Pacífico. Luego de un gran calentamiento que alcanzó anomalías de hasta +3°C sobre lo normal, siendo bautizado por la prensa como “Niño Godzilla”, el Pacífico ha estado oscilando entre la neutralidad y episodios cortos, débiles y esporádicos de El Niño y La Niña.

Se puede apreciar, también, un “casi Niño” a inicios del 2017. Este evento no alcanzó a madurar lo suficiente como para desarrollarse y sostenerse, y lo siguió rápidamente una situación neutral hasta el inicio del evento de La Niña actual, a fines del año pasado.

Lo interesante del ciclo ENOS es que oscila entre sus fases frías y cálidas regularmente y, en general, casi nunca de manera brusca. Sus variaciones son más bien “suaves” y toman varias semanas en aparecer tendencias importantes, aunque esto no significa que no puedan haber sorpresas2.

La situación actual indica que estamos evolucionando hacia una situación neutral. Tal como se puede ver parte inferior del gráfico anterior, que hace zoom a las anomalías de TSM entre finales de 2017 y este 2018, el peak del evento se alcanzó tanto en Noviembre como en Febrero, con temperaturas cercanas a -1°C de anomalía. Pero a partir de allí, estas anomalías están haciéndose cada vez más pequeñas y acercándose al umbral crítico de La Niña. De hecho, el último dato que tenemos es que por primera vez desde octubre del año pasado, las anomalías semanales están sobre los -0.5°C.

El futuro: Seguramente Neutro

Ya sabemos como van las cosas hasta ahora. ¿Qué se viene para los próximos meses? Los modelos globales coinciden ampliamente en que la condición Neutral será la que prevalecerá durante fines de Otoño (mayo-junio-julio) y durante el Invierno (junio-julio-agosto), con probabilidades de 70 y 62%, respectivamente3. Este pronóstico está sustentado en una poderosa fase cálida de una onda Kelvin que avanza por debajo del Océano Pacífico Ecuatorial y que permitirá calentar gran parte del Océano Tropical por varios meses4.

Nota del editor:

Para mantenerte informado de las últimas novedades, puedes revisar todos los meses nuestro boletín de pronóstico estacional, haciendo clic aquí. Alternativamente, puedes revisar el monitoreo de condiciones climáticas haciendo clic aquí. Estos boletines se encuentran en el sitio web www.meteochile.gob.cl, en la pestaña climatología y en la sección Pronóstico Estacional y son actualizados a mediados de cada mes por la Oficina de Servicios Climatológicos (Sección Climatología) de la Dirección Meteorológica de Chile.

(1) En realidad, necesitamos más cosas que solo las anomalías de TSM en esta región particular del Océano Pacífico Ecuatorial. Sin embargo, por si solo y para términos prácticos, es un muy buen indicador.

(2) Un ejemplo interesante sucedió en 2009, cuando en esta misma época un evento de El Niño se desarrolló rápidamente y los modelos fallaron de manera estrepitosa en su predicción. En la página 5 del boletín de pronóstico estacional de febrero, discutimos sobre cuantas veces ha sucedido algo como esto: pasar de un verano con La Niña a un invierno El Niño.

(3) El pronóstico probabilístico de CPC-IRI es uno de los más importantes a nivel mundial, puesto que aglomera los pronósticos particulares de todos los Centros Internacionales del mundo para obtener un único resumen de que es lo más probable que pueda pasar los próximos meses. Puedes verlo haciendo clic aquí.

(4) La fase cálida de una Onda de Kelvin corresponde a aguas más cálidas de lo usual que avanzan por debajo de la superficie del mar en la zona Ecuatorial. Revisa la página 5 del último boletín de pronóstico estacional (Abril), haciendo clic aquí.

José Vicencio

Meteorólogo, perteneciente a la Oficina de Servicios Climatológicos de la Dirección Meteorológica de Chile. Revisa mis publicaciones aquí .

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