Receta para una tormenta perfecta

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El fin de semana del 20 y 21 de enero la actividad convectiva en la cordillera del centro-sur del país fue especialmente intensa, sobretodo en la Región de La Araucanía, donde se desarrolló una fuerte tormenta eléctrica que afectó principalmente los sectores de los valles interiores y cordillera, iluminando el cielo de lugares como Pucón, Lonquimay, Cunco y alrededores.

Las múltiples descargas eléctricas sorprendieron a los lugareños y veraneantes, quienes asombrados capturaron postales impresionantes de rayos que cortaban la atmósfera y las que fueron compartidas, de forma casi inmediata, en las redes sociales. 

Fotografías captadas la noche del sábado 20 de enero en las localidades de Pucón, Cunco y alrededores de Lonquimay, compartidas a través de instagram

Tormentas eléctricas

Fotografía captada la noche del sábado 20 de enero en Pucón

Las tormentas eléctricas se producen pon la presencia de nubes de gran desarrollo vertical (cumulonimbus), donde el granizo adquiere una carga eléctrica (positiva o negativa) debido a la transferencia de estas durante colisiones con cristales de hielo, generando descargas eléctricas y que comúnmente conocemos como “rayos”.

Estas nubes generadoras de tormentas eléctricas son el resultado de la convección y sus topes alcanzan entre 8 y 14 km de altura dependiendo de la zona y de la intensidad de la convección (ascenso).

Los ingredientes principales para la formación de este tipo de nubosidad son un alto contenido de humedad y ascenso de aire, y pueden ser aportados por distintos sistemas meteorológicos.

Los rayos generados por estas tormentas se caracterizan por una fuerte emisión de luz (el relámpago) y sonido (trueno). Este último es generado por la electricidad que pasa a través de la atmósfera, la cual es capaz de calentarla y de expandirla rápidamente, produciendo una onda de choque que da lugar al sonido característico del trueno.

Si se han fijado, es bastante común ver en la cordillera nubes de gran desarrollo vertical durante los meses de verano en varias zonas del país, las cuales se asemejan a grandes motas de algodón. Estas son generadas por la denominada “actividad convectiva” de temporada estival.

Los estudios demuestran que necesitamos varios factores para que haya tormentas en la cordillera. En un 80% de los casos, las tormentas se asocian a sistemas meteorológicos de niveles medios que generan un flujo desde el Este sobre la zona centro-sur. Esto es de suma importancia, ya que que nuestro país está sometido a un constante viento del Oeste y este cambio de dirección del viento desencadena el trasporte de humedad desde Argentina hacia la cordillera chilena. Gracias a esta doble combinación de viento y humedad se generan condiciones propicias para las tormentas.

El otro 20% (menos común) está asociado a sistemas meteorológicos provenientes desde el Océano Pacífico, transportando humedad con vientos del Oeste intensificados.

¿Cómo formar una tormenta de verano en Chile?

Para este caso, específicamente el día sábado 20 de enero de 2018, se combinaron varios factores que ayudaron a la formación de grandes tormentas. Ahora bien, ¿quieres saber cómo se forma una tormenta como esta?, a continuación te dejamos los principales ingredientes y su preparación: 

1. Una baja segregada: De manera natural, en niveles medios y altos de la tropósfera sobre la zona centro y sur el flujo predominante es un viento del Oeste, que en general es seco y sin mucha gracia. Necesitamos cambiar esto, y para eso, una baja segregada en altura nos ayuda a cambiar la circulación sobre la zona sur. Además, estos sistemas meteorológicos inestabilizan la atmósfera.

2. Vientos del este: En niveles bajos y medios, el viento también cambia de dirección y gracias a la baja segregada, se propicia que el flujo de aire provenga desde el sector argentino y no desde el Oeste como es común.

3. Gran cantidad de humedad: Este flujo no viene solo, si no que cargado de humedad, listo para convertirse en nubosidad al encontrarse con la inestabilidad de la baja segregada. Es importante mencionar que la zona ya poseía un cierto contenido de humedad debido a un río atmosférico de días previos.

Por supuesto, estos son los principales pero no únicos ingredientes. De todas formas, el resultado llevó a que apreciáramos tormentas importantes. En la infografía, se puede ver una “B” azul, que representa a una baja segregada sobre la zona central del país en niveles medios y altos. Esta baja segregada produjo, durante el sábado, un importante flujo desde el Este (flechas azules) que ayudó a la formación de tormentas en la cordillera. A esto se sumó el transporte de humedad desde Argentina y la inestabilidad propia de la baja segregada. Todo esto combinado en una misma juguera produjo grandes tormentas en la tarde y noche en las Regiones del Maule, Biobío y especialmente en La Araucanía.

Infografía. Patrón meteorológico presente el sábado 20 y domingo 21 de enero de 2018.

El sábado 20, la combinación de factores ayudó a producir una gran tormenta sobre localidades como Pucón, Lonquimay, Cunco y alrededores, la cual se desarrolló de manera explosiva, alcanzando un radio de unos 130 km y una circunferencia de 822 km (considerando el área abarcada por los cirrus). Te dejamos esta animación que muestra el desarrollo de la tormenta sobre La Araucanía durante la tarde y noche del sábado.

Imágenes satelitales del espectro visible de GOES-16 durante la tarde-noche del día sábado 20 de enero del 2018. Producto generado por CIRA

Al día siguiente, el domingo 21, las condiciones meteorológicas cambiaron y la actividad convectiva se concentró de lado argentino tal como se ve en la infografía, ya que la baja segregada se desplazó hacia el este y volvieron los clásicos vientos del Oeste representados por las flechas amarillas sobre nuestro país.

Aunque las tormentas eléctricas, y especialmente estas, son magníficas y espectaculares, tienen un lado negativo: los rayos son peligrosos y pueden afectar los bosques con la generación de incendios forestales, cortes de energía eléctrica, muerte de animales e inclusive personas. En este evento los rayos ocasionaron 3 incendios en la zona cordillerana.

Fotografía captada la noche del sábado 20 de enero en la localidad de Cunco

 

Escrito por: Manuel Olivares. Editor: José Vicencio. Periodista: Paz Galindo.

Información de esta publicación

Manuel Olivares

Meteorólogo, perteneciente a la Oficina de Estudios Meteorológicos de la Dirección Meteorológica de Chile.

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3 Responses

  1. Jacqueline Hidalgo dijo:

    Buenísimo artículo… Saludos

  2. Claudia Villarroel dijo:

    Manuel, muy buen articulo y bien escrito.

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