Tiempo vs. Clima

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El invierno en Estados Unidos ha sido rudo. Una intensa ola de frío, nevazones y bajísimas temperaturas ha congelado –casi literalmente- a buena parte del centro y Este del coloso de norteamérica, y como guinda de la torta, una tormenta explosiva (Ver más) agregó aún más frío a ciudades como Nueva York y Washington. Hace poco, también, el Desierto del Sahara recibió nieve por tecera vez en 40 años.

A raíz de esto, no son pocos los comentarios que hacen una relación directa con el Cambio Climático: “¿cómo es posible que tengamos tanto frío, acaso no era que nos estábamos calentando?. El calentamiento global no existe y esto lo prueba”.

Nieve en Manhattan (izquierda) y sobre el Desierto del Sahara (derecha). Fuente de las fotos: Getty Images y El Confidencial.

Este tipo de aseveraciones poseen al menos tres errores fundamentales, los cuales dilucidaremos en el siguiente artículo.

Error #1: “Tiempo y clima son lo mismo”

En primer lugar debemos hacer la diferencia entre tiempo y clima. Batman corrige a Robin, ya que aunque popularmente se utilicen como sinónimos, técnicamente estas palabras no son lo mismo.

El tiempo, o mejor dicho el tiempo atmosférico para evitar confusiones, es esa condición que sentimos todos los días y a cada minuto, ya sea por lluvias o un día soleado, por lo que es fácil de apreciar, sentir y observar.

Si miramos con atención, podemos notar que no todos los días son iguales y que a veces la diferencia entre uno y otro es radical. Esta es la principal característica del tiempo: es cambiante y caótico. La frase “el aleteo de una mariposa en Japón puede intensificar un huracán en el Caribe” es una buena analogía de cómo se comporta el tiempo en la realidad. En la imagen de la izquierda se puede apreciar una clásica carta sinóptica que usamos los meteorólogos: hay sistemas frontales, vaguada costera, altas presiones y muchas otras cosas. Todos generando condiciones meteorológicas diferentes en el país.

El clima, en tanto, es una especie de promedio de todas las condiciones del tiempo atmosférico de un lugar determinado en los últimos 30, 50 o 100 años. A diferencia del tiempo, el clima no lo vemos a diario, tenemos que vivir en un lugar varios años para hacernos una idea palpable de cómo es el clima ahí. En la imagen de la derecha se aprecia el promedio de 30 años de la presión a nivel medio del mar, en donde se aprecia que frente a Chile está dominado por el altas presiones del anticiclón subtropical.

Otro ejemplo de clima sería decir que en el sur de Chile hace más frío que en la zona norte de nuestro país o que en verano hace más calor que en invierno. El clima de un lugar depende de su ubicación en el planeta –claramente el clima en los trópicos es distinto al clima en los polos-, si la ciudad está lejos o cerca del océano, y también de las condiciones globales, como la temperatura de los océanos, por nombrar solo una.

Pero, tiempo y clima conviven juntos. Se necesitan. Y así es como a veces tenemos episodios de tiempo que parecen extraños dentro de ciertos climas, como cuando en pleno verano tenemos unos días fríos y lluviosos en el centro de Chile.

Y eso es justamente lo que está ocurriendo ahora en Estados Unidos y en el Sahara. Dentro de un clima que se espera sea frío (invierno) -pero bajo ciertos rangos conocidos-, sucede que se escapa de esos márgenes y se vuelve extremadamente helado.Y lo que parece más extraño aún, es que el cambio climático nos ha enseñado que el clima se está haciendo más cálido, entonces ¿hay aquí evidencia de que el calentamiento global está dejando de ser tal?.

#Error 2: “El clima nunca cambia”

Aunque el clima parezca muy estable, en realidad no lo es. Esta percepción radica en el hecho de que deben pasar muchos años o décadas para recién observar cambios en los patrones generales de la atmósfera. Las personas tenemos una muy buena memoria meteorológica pero una mala memoria climática.

Para evitar confusiones y problemas, los registros en diferentes estaciones meteorológicas a lo largo del planeta nos dan una idea de lo que pasa con el clima a medida que pasa el tiempo.

Ya sabemos, por ejemplo, que la Tierra en promedio ha aumentado su temperatura cerca de 1 °C y eso nos indica de alguna forma, que el planeta completo se está calentando. Este efecto lo conocemos como calentamiento global. Pueden ver nuestra publicación anterior acerca de este tema.

Pero este aumento en la temperatura promedio oculta el efecto de las variaciones del tiempo. El clima se está haciendo más cálido, pero eso no significa que no podamos experimentar días extremadamente fríos entremedio, porque esas variaciones debidas al tiempo atmosférico seguirán ocurriendo.

Este es uno de los errores en los que incurren las aseveraciones con las iniciamos este artículo: pensar que en un clima más cálido no pueden haber eventos fríos.

Por ejemplo, en 2017, Santiago registró su primera gran nevada tras muchos años, pese a que la ciudad se calienta de manera acelerada en las últimas décadas. Los eventos extremos fríos pueden seguir sucediéndose, a pesar del calentamiento.

Lo mismo pasa en el Hemisferio Norte, en donde las tasas de calentamiento son muy rápidas y, aún así, se producen eventos meteorológicos extremadamente fríos de vez en cuando.

Error #3: “El cambio climático es solo el calentamiento global”

Un desierto con nieve es siempre llamativo, especialmente uno que está muy cerca de la zona ecuatorial donde las temperaturas son constantemente muy altas como es el Sahara, en África, la cual se tiñó de blanco hace unos pocos días.

Aunque estos eventos particulares no se pueden relacionar de manera tan simple con el cambio climático, estudios recientes nos dan una pista muy importante a considerar: se estima que con el cambio climático la corriente en chorro polar en el hemisferio norte se ha debilitado, favoreciendo los episodios de días extremadamente frío en las latitudes medias y episodios cálidos en zonas polares.

La corriente en chorro es una especie de canal de viento muy fuerte que rodea el globo en ambos hemisferios, siempre sobre los 5.000 metros de altura o más. Funciona como una cuerda que separa el aire frío polar del aire cálido tropical.

En la imagen superior, se aprecia su comportamiento normal, medianamente ondulada, gracias a la diferencia de temperatura entre el calor del trópico y el frío polar. Pero el cambio climático está provocando que el ártico se caliente de manera más acelerada que el resto del planeta. Esto genera que nuestra “cuerda” empiece a perder la tensión. Y si la cuerda que marca este límite está menos tensa, entonces se hace más fácil que el aire polar llegue hasta zonas más cálidas, como lo sucedido en África y Norte América. El cambio climático puede ya estar haciendo justamente eso: la corriente en chorro se ondula mucho más, permitiendo que aire muy frío ingrese hacia las zonas climáticamente más cálidas y viceversa.

Esta es sólo una mirada al tercer y último error que se comete: ignorar que el cambio climático no es sólo un calentamiento global, ya que dentro de este escenario se pueden tener episodios fríos provocados justamente por que el clima se está haciendo más cálido.

¿Sientes que todo es muy complejo? ¡Así es nuestro clima! Pero mientras más estudiamos y analizamos los datos recolectados alrededor del mundo, aparece más evidencia de que estamos afectando la atmósfera. De esta forma, hemos comenzado a hacer algo que parece ciencia ficción: estamos modificando nuestro clima y con ello, los fenómenos meteorológicos de escala de días o semanas que nos traen situaciones que nos parecen extremas.

Escrito por: Diego Campos y José Vicencio. Periodista: Paz Galindo.

Información de esta publicación

  • Mann, Rahmstorf, Kornhuber, Steinman, Miller y Coumou, 2017: “Influence of Anthropogenic Climate Change on Planetary Wave Resonance and Extreme Weather Events”. Ver aquí.
  • Kretschmer, Coumou, Agel, Barlow, Tziperman y Cohen, 2017: “More-Persistent Weak Stratospheric Polar Vortex States Linked to Cold Extremes”. Ver aquí.
  • Francis y Vavrus, 2015: “Evidence for a wavier jet stream in response to rapid Arctic warming”. Ver aquí.
  • Woollings y Blackburn, 2012. “The North Atlantic Jet Stream under Climate Change and Its Relation to the NAO and EA Patterns”. Ver aquí.Tie

Diego Campos

Meteorólogo, Oficina de Servicios Climatológicos

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3 Responses

  1. 05/04/2018

    […] que utiliza mucho los datos son los especializados en el clima (ver artículo de tiempo vs clima, aquí) o climatólogos. Con mucha estadística como fiel compañera, son capaces de determinar si algo es […]

  2. 08/04/2018

    […] Lo que intentamos hacer en este artículo es desenredar la madeja para que nadie haga el tipo de declaraciones que Trump hace. Pueden revisar el artículo aquí: http://blog.meteochile.gob.cl/2018/01/11/tiempo-vs-clima/ […]

  3. 20/09/2018

    […] esta pregunta es necesario mirar a nuestro clima y a nuestro tiempo (si no sabes la diferencia, revisa nuetro post aquí). El clima en las cercanías de Chile está altamente influenciado por la forma de la orografía […]

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