17 eventos que marcaron el 2017

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A pocos días de que termine el año y, en un desborde de creatividad increíble, recopilamos los eventos meteorológicos más importantes ocurridos en Chile este 2017. Estos recuentos nos permiten tener una mirada global del clima que influenció a cada uno de estos eventos y es además una entretenida forma de hacer memoria y sacar lecciones.

Chile “en llamas”

Todo comenzó cálido. El verano fue uno de los más extremos de los que se tiene registro, lo que derivó en la temporada de incendios forestales más devastadora del último tiempo en la zona centro y sur de Chile. Más de 600 mil hectáreas quemadas, según datos de CONAF, y cientos de familias damnificadas.

La serie de eventos desafortunados que desencadenaron esta tragedia ambiental incluyó una extensa sequía en Chile central en los años previos, la que propició un suelo extremadamente seco y combustible, una condición cálida estacionaria en la atmósfera, lo que provocó que el aire caliente básicamente no se moviera y aguas oceánicas con temperatura sobre lo normal en las costas norte y centro de Chile, el denominado Niño Costero. (Ver informe enero 2017)

Incendio forestal de Nilahue Barahona, enero 2017. Fuente: El Tipógrafo, Rancagua.

Una medida tangible de este patrón meteorológico fueron las altas, y sin precedentes, temperaturas registradas en Los Ángeles (42.2 ºC), Chillán (41.5 ºC), Santiago (37.4 ºC), Curicó (37.3 ºC) y muchas otras ciudades. Y no fue sólo el hecho de que el termómetro haya subido, si no que se mantuvo así muchos días seguidos. Por ejemplo, Curicó tuvo 16 días continuos con temperaturas extremas altas, lo que denominamos Ola de Calor, entre el 12 y el 27 de enero. En tanto que en Santiago tuvimos 5 de estas Olas de Calor y 4 en Antofagasta y Curicó. (Ver informe verano 2017)

El Niño Costero no quería ser menos y aportó lo suyo a este calor sofocante. En el norte no podían dormir por culpa de las altas temperaturas nocturnas, ni siquiera en la costa donde la temperatura suele ser menos extrema. 32 noches cálidas sufrieron en La Serena y 30 Antofagasta, sólo por nombrar un par.

Mientras todo esto ocurría, de manera mucho menos mediática, las lluvias en el Altiplano y cordillera norte de Chile –típicas en esta época del año, pero no siempre tan intensas- provocaban un aluvión en el Valle del Huasco, dejando a cerca de 300 personas aisladas, dando una muestra de que el verano no fue nada tranquilo para los meteorólogos de turno.

Llegó la lluvia… y no venía sola

Temporal en La Serena, mayo 2017. Fuente: Publimetro

Después de ese acalorado inicio de año, bienvenida era la época de lluvias. Pero, sorpresivamente, éstas llegaron con mayor intensidad a la región de Coquimbo. Cosa rara, porque esa región no está acostumbrada a recibir lluvias tan fuertes, menos precipitaciones de más de 100 mm como la recibida en mayo -el evento más extremo desde los años 50’-. Fue tan intenso, que La Serena terminó con un superávit de casi un 100%.

Con el correr de las semanas comenzaron las lluvias en el centro sur, pero con otra sorpresita: el frío. De hecho, en Ancud -zona más acostumbrada al viento y la lluvia- cayó una intensa nevada a mediados de junio, la primera tras 20 años.

Y como si eso fuera poco, un mes después, la nieve llegó a la zona central con la bullada nevada del 15 de julio en Santiago y alrededores. Una intensa masa de aire frío provocó que entre 3 y 10 cm del blanco hidrometeoro cayeran sobre la región Metropolitana. La nevada más intensa desde 1922. (Ver artículo y publicación DMC)

La cara menos dulce del descenso en las temperaturas fue el retorno de las heladas. Decimos que es el “retorno” porque las heladas son un fenómeno en retirada en Chile central de la mano del cambio climático, que ha tendido a mover los termómetros hacia lo cálido. El 2015 había sido la última helada en la capital. (Ver post)

Un respiro a la sequía

El frío no fue el único protagonista del invierno. Las lluvias caídas en varias regiones del país permitieron que la extensa sequía que se vive desde el año 2010 ya no tenga la extensión que le permitió adquirir el nombre de Mega Sequía. Sólo en Santiago, y entre el Maule y Biobío, terminamos el año con ligeros déficit de precipitaciones, a diferencia del déficit en casi todo Chile observado en 2016. (Ver columna de opinión)

Una de las regiones en donde se vivió un gran vuelco pluviométrico en comparación con el año 2016 fue en Aysén. Los totales anuales arrojaron números positivos en términos de agua caída, con un superávit cercano al 30% en la región.

Sin embargo, donde hay lluvias intensas hay tormentas, y donde hay tormentas hay problemas, como la inundación vivida en Chiloé a fines de agosto. Si bien, esta zona está acostumbrada a las lluvias, 160 mm de agua caída en 24 horas con vientos por sobre los 100 km/h inundan a cualquiera. Este evento fue otra señal indicativa del cambio en el patrón de lluvias sureñas con respecto al 2016.

Pero no en todo Chile llovió suficiente. En la Isla de Pascua pasó todo lo contrario, siendo el 2017 el segundo año más seco desde 1961, con un déficit de casi un 50%. (Ver post)

Fenómeno tipo tornado registrado en Quillota, mayo 2017. Fuente: Biobío Chile.

Como dijimos anteriormente, donde hay tormentas hay problemas. Y vaya qué problemas. Si hasta tornados tuvimos, esos mismos que ocurren en Estados Unidos y que son capaces de hacer volar vaquitas (al menos en las películas). Cuatro fueron los avistamientos de fenómenos tipo tornados o trombas marinas (básicamente un tornado en el mar) durante el presente año en nuestro territorio, siendo el tornado visto en Quillota el más comentado. ¿Será un aumento en su frecuencia o es que tenemos mayor acceso a documentarlos? (Ver publicación Armada)

Y todo se enfrió

El comienzo de la primavera trajo consigo un enfriamiento en la estratósfera y con eso a un viejo conocido: el agujero de ozono. Este fenómeno, que aparece sólo en época de primavera, se extendió más al norte de lo normal y alcanzó hasta la región de Los Ríos en septiembre. Si bien esto no tiene un impacto en la población, es bastante particular dado que el 2017 fue uno de los años con la menor extensión y duración del agujero de ozono del último tiempo, y aun así, se dio maña de llegar hasta Los Ríos, algo poco común en su comportamiento. (Ver publicación DMC)

Mientras tanto, el océano Pacífico daba claras señales de enfriamiento y los rumores de La Niña eran cada vez más fuertes. Esto provoca otra serie de eventos en cadena causando una disminución de las temperaturas en todo Chile continental. Esta condición de enfriamiento es bastante extrema si se considera la temperatura máxima media del periodo septiembre-octubre-noviembre. 

Y además de fría la primavera también fue tormentosa, al menos en Ñuble y Biobío en donde se produjeron varias tormentas eléctricas durante octubre, las que iluminaron los cielos y dejaron varios registros de granizos. También Punta Arenas sufrió los embates de estas tormentas primaverales, recibiendo a fines de octubre una tormenta de lluvia y en noviembre un evento de fuertes vientos, que salieron de lo común, ya que alcanzaron más de 190 km/h en el mar y cerca de 120 km/h en la ciudad, el 26 de noviembre.

¡Vaya año! Tuvo de todo. Una verdadera montaña rusa meteorológica –o como un Extreme Fall para la temperatura-, una locura… como la atmósfera misma.

Ahora bien, aunque no tengamos todas las respuestas, ni una explicación para todos los eventos, estamos seguros que el monitoreo constante, nuevas y mejores tecnologías para la observación y una mirada más allá del continente Sudamericano, nos permitirá llevará a tener un mejor entendimiento y pronóstico de las condiciones meteorológicas y climáticas ocurridas y por ocurrir.

¿Se nos escapó algún evento?, ¿cuál hubieses considerado?, comenta y comparte con nosotros tus impresiones sobre este 2017.

Escrito por: Diego Campos. Infografía: José Vicencio. Edición: Equipo Meteochile Blog. Periodista: Paz Galindo.

Diego Campos

Meteorólogo, Oficina de Servicios Climatológicos

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2 Responses

  1. maureen dijo:

    Ah, qué gusto leer a Diego Campos¡ Gracias¡ Un relato vivo y cercano de lo que ocurrió en esta capichosa atmósfera, pero desde lo cotidiano.

  2. Marcelo Rosa dijo:

    La publicación DMC acerca de “Eventos de nieve en Santiago de Chile” es muy buena.

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